El Cid Campeador: Rodrigo Díaz de Vivar (1043-1099). Cid: del árabe dialectal "Sïd", Señor, caballero. Campeador: del latín "Campus Doctor", vencedor de batallas. 

     Esposo de Doña Jimena, de sangre real. Alférez de Castilla durante el reinado de Sancho II el Fuerte, su amigo de juventud, pronto alcanzó una gran popularidad entre el pueblo. A las ordenes de este monarca contribuyó a la reunificación del reino de León y Castilla, fragmentado tras la muerte de Fernando I, padre de Sancho. Al morir asesinado, este último, en extrañas circunstancias, le sucedió su hermano Alfonso VI, al que el Cid, como figura más representativa de Castilla y amigo personal del rey fallecido, hizo jurar que no tuvo nada que ver con tal hecho. El rencor que el nuevo rey guardó por tal motivo, el recelo que siempre despertó en su intrigante corte, el prestigio que el Cid alcanzó siendo un simple infanzón y que llegó a hacer sombra a la misma figura real y una serie de acontecimientos nada claros, le llevaron a sus destierros.
Sus andanzas entre 1081 y 1091 por tierras aragonesas, y del valle del Jiloca dejaron huella una época de conquistas y correrías de un personaje de gran vitalidad y fortaleza.

     Tal vez por tratarse de una historia real y a ras de tierra, sobria y vibrante, innovadora con respecto a las demás epopeyas europeas, dominadas por lo maravilloso y fantástico, la Asociación Cultural "Mio Cid" parte de aquí y lo toma como legado para seguir creando y recreando un momento y una época, una figura y una vida especialmente fascinantes.

     Tras celebrar el IX Centenario de la muerte de Rodrigo Díaz de Vivar en el año 1999 , pudimos comprobar que en nuestra localidad había vuelto a resurgir el espíritu de cooperación y unión entre los vecinos de las diferentes poblaciones y generar un impulso que promovió iniciativas entre las gentes del pueblo.

     Gracias a estas celebraciones a lo largo de estos últimos años hemos logrado implicar a un gran número de personas ilusionadas con un objetivo común: dar a conocer y promover su tierra, aquella que les ha visto nacer y crecer.

     Así pues año tras año vestimos y engalanamos nuestro pueblo, recreando esta era medieval con un mercado que recorre las calles del pueblo, con sus gentes vestidas con trajes de la época promocionando la figura del Cid Campeador y despertando el interés tanto de vecinos como de historiadores.

Fuente: Asociación Cultural Mio Cid